A Human Right to Water

The WILPF Save the Water Campaign calls for the United Nations to pass a binding Convention on the Human Right to Water. This letter, of which WILPF is a signatory, was sent to to the Human Rights Council, urging the High Commissioner to support the Human Right to Water. 

Dear Madame High Commissioner,

We are encouraged that you have been asked to provide a report regarding the Human Right to Water (HRTW); to the Human Rights Council. Lack of access to clean water for hygiene and personal use is at a critical stage in many parts of the world. The growing crisis will be intensified by the sweeping effects of climate change. The continuing lack of access to basic sanitation for over half the world’s people continues to lead to fatal disease and a lack of dignity. The time for action on both water and sanitation is well upon us.

A strong report from your office, pointing towards mechanisms for implementation of the human right to water and highlighting the importance of a rights-based approach in dealing with the water crisis, will have a major impact; both in how we interact with water and on future policy decisions of states and the international community.

The depth of the crisis cannot be overstated, Millions die needlessly and billions struggle daily with water scarcity and disease, loss of dignity and suffering that accompanies this avoidable scourge.

Governments have not invested the necessary political and financial resources to address this issue adequately, and the impacts are devastating. Strong and unambiguous affirmation of the HRTW may alleviate this deplorable lack of attention.

We hope your work complements that of the many organizations and activists around the world who continue the fight for water justice and sustainable solutions.

We, the undersigned international networks, civil society organizations and social movements, representing people from all corners of the world, coming from movements focused upon environmental, women’s, labour, social justice, human rights, peasant and other struggles, bring the following points forward for consideration in your upcoming report to the UN Human Rights Council.

We assert that the HRTW exists through its implicit and explicit recognition in international treaties, declarations and customary law which bind all governments. It is engendered in several existing human rights instruments as a binding obligation on the Parties. Nevertheless, the failure of the existing instruments to deal with the HRTW explicitly and directly, has allowed several nations to incorrectly deny that such an obligation exists – underscoring the need for a new instrument. Your study and recommendations must provide the impetus for moving toward such a new instrument.

We request that all states move beyond simple recognition of the HRTW and develop comprehensive national plans to implement the HRTW, including making this right justiciable through appropriate national legislation.

We support General Comment 15, approved by the UN Economic and Social Council (November 2002), in which water is seen as ‘indispensable for leading a life in human dignity’ and a ‘prerequisite for the realization of other human rights’. While General Comment 15 is a welcome and necessary step forward, it is not sufficient, in and of itself, to deal with the need for a new legally-binding instrument which will form the basis for moving towards implementation and full realization of the HRTW.

We urge the UN, through the Human Rights Council, to designate an appropriate UN administrative body to ensure, at all levels, adequate laws, policies, institutions, administrative procedures and practices and mechanisms of redress required realize the HRTW. These measures must be based on determined benchmarks to assess progress.

We understand that while governments remain the primary duty-bearers, non-state actors (including transnational corporations and international financial institutions) have been playing an increasingly powerful role in water; there have been resultant violations of the HRTW emanating from market-based approaches to water management. We therefore affirm that that all entities, public and private, must be held accountable to comply with the requirements of international law concerning the HRTW and subject to mechanisms providing appropriate redress and compensation to those harmed.

We assert that there can be no HRTW without comprehensive protection of the planet’s ecosystem and hydrological cycle; linked to the HRTW is the right of all living things, and the earth, to have access to sufficient water; water is part of the global commons and a public trust, any international agreements on the HRTW must address these issues of environmental protection, sustainability and public control.

Finally, we call upon the Human Rights Council, as steps towards achieving these goals, to appoint a Special Rapporteur on Water and to move rapidly towards adoption of strong guidelines for states to follow in the implementation of the HRTW; each of which is a necessary condition towards the necessary implementation of an International Convention on the Human Right to Water.

 

Para la Señora Louise Arbour, Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas

Estimada Señora Alta Comisionada,

Con respecto al reporte sobre el Derecho Humano al Agua (DHA); estamos motivados por el hecho de que usted ha sido requerida para proveer al Consejo de Derechos Humanos con este. La falta de acceso a agua limpia para uso personal e higiénico está en una etapa crítica en muchas partes del mundo y la ya de por si creciente crisis se va a intensificar por los efectos dramáticos del cambio climático. La falta incesante de acceso a sanidad básica que padece la mitad de la población mundial sigue siendo un incentivo para enfermedades fatales y escasez de dignidad. El tiempo para actuar en estos dos asuntos, agua y sanidad, no puede esperar más! 

Un reporte sólido de parte de su oficina, señalando los mecanismos para implementar el DHA y destacando la importancia de un enfoque basado en el derecho sobre el trato de la crisis del agua, tendrá un impacto potencial mayor. Este impacto será en dos sentidos, uno en la forma en la que actuamos con nuestra agua y el otro en futuras decisiones políticas de parte de estados y la comunidad internacional. 

La profundidad de la crisis no puede desestimarse, millones de personas mueren innecesariamente y billones luchan incansablemente por sobrevivir debido la escasez de agua y la existencia de enfermedades, pérdida de dignidad y sufrimientos que acompañan este inevitable azote. 

Los gobiernos no han invertido los recursos necesarios, ambos, políticos y financieros, para tratar adecuadamente este asunto y los impactos son devastadores. Una afirmación sólida y clara sobre el  DHA puede aliviar ésta falta de atención. 

Esperamos que su trabajo complemente el de muchas organizaciones y activistas de todo el mundo que continúan la lucha por una justicia del agua y soluciones sustentables. 

Nosotros,  las redes internacionales firmantes, organizaciones de la sociedad civil de todos los rincones del mundo, representando movimientos enfocados en luchas ambientales, de mujeres, laborales, de justicia social, de derechos humanos, campesinos y muchas otras luchas, ponemos a su consideración los siguientes puntos para que sean tomados en cuenta en el reporte que próximamente usted presentará al Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. 

Afirmamos que el DHA existe a través de su reconocimiento, implícita y explícitamente, en tratados internacionales, declaraciones y leyes ordinarias que obligan a todos los gobiernos. En muchos de los instrumentos de derechos humanos actuales el DHA ha sido engendrado como una obligación para las Partes. No obstante, el trato que muchos de éstos instrumentos dan al DHA, ha permitido que muchas naciones nieguen incorrectamente su existencia –subrayando la necesidad de un nuevo instrumento-. Su estudio y recomendaciones debe proveer el ímpetu que conduzca a ese nuevo instrumento. 

Solicitamos que todos los estados vayan más allá del simple reconocimiento del DHA y desarrollen planes nacionales comprensivos para implementarlo, haciendo que este derecho sea efectivo a través de una legislación nacional apropiada. 

Apoyamos el Comentario General número 15 aprobado por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Noviembre 2002), en el cual el agua es vista como “indispensable para llevar una vida con dignidad humana” y un “prerrequisito para la realización de otros derechos humanos”. Mientras el Comentario General 15 es un paso necesario y bienvenido hacia adelante, por si solo no es suficiente para resolver la necesidad de un nuevo instrumento vinculante que sentará las bases hacia la implementación y realización total del DHA. 

Exhortamos a las Naciones Unidas, a través del Consejo de Derechos Humanos, para que designe un cuerpo administrativo propio y apropiado, que asegure leyes, políticas, instituciones, procedimientos administrativos, y prácticas y mecanismos de reparación en todos los niveles, mismas que necesitan ser implementadas para hacer efectivo el DHA y están basadas en puntos de referencia determinados para medir su progreso. 

Entendemos que mientras los gobiernos permanecen como los principales cargadores de responsabilidad, actores no estatales (incluyendo corporaciones trasnacionales e instituciones financieras internacionales) han estado jugando un poderoso y creciente papel en relación al agua; como resultado, ha habido violaciones al DHA que emanan de enfoques mercantiles del manejo del agua. Por lo tanto, afirmamos  que todas las entidades, publicas y privadas, deben ser responsables de cumplir con los requerimientos de la ley internacional que concierne al DHA. Estas mismas entidades, deben someterse a mecanismos de reparación y compensación de todos aquellos que sean perjudicados. 

Afirmamos que no puede haber DHA sin una compresiva protección del ciclo hidrológico y el ecosistema del planeta; ligado al DHA es el derecho de todos los seres vivientes, y de la tierra, de tener acceso a agua suficiente; el agua es parte de los bienes comunes globales y bienes públicos, cualquier acuerdo internacional sobre el DHA debe tratar estos temas de protección ambiental y sustentabilidad. 

Finalmente, apelamos al Consejo de los Derechos Humanos, en tanto son tomados los pasos para lograr estos objetivos, para que designe a un Relator Especial sobre el agua y promueva con rapidez la adopción de directrices sólidas que deberán seguir los estados  en la implementación del DHA; cada uno de los cuales es una condición necesaria hacia la implementación de una Convención Internacional del Derecho Humano al Agua. 

Firmado;

Blue Planet Project - International

Council of Canadians - Canada
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